En una revelación impactante que no sorprenderá a nadie, la chef y autora Lucy Tweed ha confirmado que la sopa es buena, en realidad. Su nuevo libro 'Tender' ofrece tres recetas de sopa mediterránea que prometen brindar 'verdadera restauración en una olla', que es básicamente lo que la gente ha estado diciendo sobre la sopa desde la invención del fuego y las calabazas ahuecadas.
La minestrone de Tweed, nos asegura, no contiene trozos que 'pinchen el paladar o se incrusten en una muela'. En cambio, ofrece una 'textura cálida, honesta y de bordes suaves' y se mejora infinitamente con un toque de pesto casero con ajo. La receta incluye 2 cucharadas de aceite de oliva, 1 cebolla morada, 2 tallos de apio, 3 zanahorias, 2 dientes de ajo, 2 calabacines, 1 pimiento rojo, 1 papa, 1-1.5 litros de caldo, una lata de 400 g de tomates picados, 400 g cada uno de frijoles cannellini y borlotti, 200 g de pasta pequeña, 155 g de guisantes congelados, 250 g de judías verdes y pan de masa madre tostado. El pesto combina 1 manojo de albahaca, 40 g de piñones tostados, 50 g de parmesano rallado, 80 ml de aceite de oliva, 1 diente de ajo y un chorrito de jugo de limón. La sopa se puede refrigerar hasta tres días o congelar durante tres meses, presumiblemente para que aguantes la próxima vez que la vida te dé un resfriado metafórico.
Luego está la fasolatha griega, que Tweed insiste en que es simple y no debe complicarse con especias o hierbas adicionales. Requiere 300 g de frijoles blancos secos (o 800 g enlatados), 2 cucharadas de aceite de oliva, 1 cebolla morada, 2 zanahorias, 2 tallos de apio, 3 dientes de ajo, una lata de 400 g de tomates picados, 1 hoja de laurel, 1 cucharadita de pimentón dulce, medio manojo de perejil y 1.25 litros de caldo. Para mayor cremosidad, puedes triturar algunos frijoles contra la olla, una técnica que es tanto satisfactoria como, uno se imagina, un buen ejercicio para los brazos. Sirve con aceitunas, verduras encurtidas y un trozo de pan de masa madre 'para la experiencia griega completa'.
Finalmente, Tweed ofrece avgolemono, la sopa de pollo griega que todo lo cura, con un pollo entero (alrededor de 1.6 kg), 2 cucharadas de aceite de oliva, 1 cebolla en cuartos, 2 zanahorias, 2 tallos de apio, 1 cucharada de caldo de pollo en polvo, 165 g de arroz de grano corto, 3 huevos, jugo de 2 limones y eneldo y perejil frescos. La mezcla de huevo y limón se bate en el caldo caliente fuera del fuego para evitar que se cuaje, porque nada arruina una sopa reparadora como una tortilla no deseada. Luego se agrega el pollo desmenuzado y se calienta suavemente sin hervir. 'Puedes cargarla de verduras', señala Tweed, 'pero a veces, cuando realmente te sientes mal, mantenla súper básica'. Un consejo sensato de alguien que claramente entiende que cuando estás enfermo, lo último que quieres es una receta complicada.
'Tender' ya está disponible a través de Murdoch Books por AU$39.99, que es más o menos el precio de tres sopas para llevar, pero te durará todo el invierno.