Una nueva investigación sugiere que hacer de 90 minutos a dos horas de entrenamiento con pesas por semana puede reducir en gran medida el riesgo de muerte prematura, lo cual es una gran noticia para cualquiera que haya estado usando su membresía del gimnasio como una percha cara.

Los datos recopilados de estudios de décadas de duración que involucraron a 147,374 hombres y mujeres durante 30 años encontraron que el entrenamiento de resistencia constante reduce significativamente la probabilidad de muerte por enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares. El riesgo de morir por enfermedad cardiovascular se redujo en un 19%, mientras que el riesgo de muerte por enfermedad neurológica —como la demencia— cayó en un aún más impresionante 27%. En general, aquellos que se apegaron a 90 minutos a dos horas de entrenamiento con pesas semanal redujeron su riesgo de muerte prematura por cualquier causa en un 13%.

Los expertos dicen que esto es más evidencia de que el entrenamiento de fuerza puede prevenir o retrasar la mala salud, potencialmente aliviando la presión sobre los servicios de salud sobrecargados. Porque aparentemente, la cura para un NHS sobrecargado podría ser solo unos cuantos curls de bíceps.

Kate Hogarth, de 28 años, ya está pensando en mantenerse saludable más adelante en la vida. Disfruta del entrenamiento con pesas ahora pero también reconoce los beneficios a largo plazo. "Quiero poder viajar por el mundo cuando tenga 70, 80, 90 años y quiero poder levantar a mis nietos y jugar con ellos", dijo. Ambicioso, pero al menos tiene el pasatiempo correcto.

Los beneficios del ejercicio aeróbico —correr, andar en bicicleta, nadar— son bien conocidos. El NHS dice que la actividad aeróbica regular reduce el riesgo de enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y diabetes tipo 2, mientras reduce el estrés y aumenta la autoestima. Pero el papel del entrenamiento de fuerza ha sido menos claro, hasta ahora.

Los investigadores encontraron que los "riesgos más bajos" estaban entre las personas que realizaban altos niveles tanto de ejercicio aeróbico como de entrenamiento de fuerza. Las personas más activas, que registraban muchas horas de ejercicio aeróbico cada semana, vieron su riesgo de muerte prematura reducirse hasta en un 58%. Sin embargo, hacer más de dos horas de entrenamiento de fuerza por semana no proporcionó beneficios adicionales, así que finalmente puedes dejar la mancuerna e irte a casa.

Bev Wilson, entrenadora personal en Harrogate, North Yorkshire, ve los beneficios a diario. Señala que el entrenamiento de fuerza ayuda a los clientes con dolor en las articulaciones, energía, metabolismo, niveles de azúcar en sangre y fuerza ósea. "Se sienten mucho más fuertes, más vibrantes, más enérgicos", dijo. Además, pueden concentrarse mejor en el trabajo y su memoria mejora, lo cual es útil para recordar dónde dejaste tu bolsa del gimnasio.

Tom Burton, líder estratégico de salud y bienestar en Sport England, lo resumió: "La actividad física basada en la fuerza es una herramienta poderosa, particularmente en apoyo del envejecimiento saludable, ayudando a prevenir o retrasar la mala salud, manteniéndonos móviles e independientes y aliviando las presiones sobre los servicios de salud y cuidado sobrecargados". En otras palabras: levanta cosas pesadas, vive más tiempo y quizás ahorra al NHS unos cuantos euros.