En una jugada que no sorprendió absolutamente a nadie que haya estado prestando atención al saga de Epstein, el comité de supervisión de la Cámara votó por unanimidad el martes para recomendar que la Cámara completa declare en desacato al Congreso al financiero multimillonario Leon Black. La votación bipartidista fue 41-0, lo que demuestra que cuando se trata de citaciones, incluso el Congreso puede ponerse de acuerdo en algo.

El presidente del comité, el representante James Comer, recordó a todos que "las citaciones no son sugerencias; tienen fuerza de ley y requieren cumplimiento total". Añadió que el testimonio de Black es crucial porque "mantuvo una estrecha relación personal con Epstein durante años, en el momento en que Epstein se dedicaba a la trata sexual". Comer también señaló que el comité había advertido a Black y a sus abogados que el incumplimiento daría lugar a procedimientos por desacato. Aparentemente, esa advertencia fue tomada tan en serio como una sugerencia.

Black, por su parte, sostiene que las citaciones son "inválidas" y está demandando para bloquearlas. Su demanda argumenta que las citaciones "expondrían a mujeres que valoran su privacidad, que no tienen conexión conocida o pública con Epstein, que negociaron confidencialidad y se han negado a liberarla, y que no tienen capacidad para protegerse a sí mismas y su privacidad ante el Comité". Porque nada dice "no tengo nada que esconder" como una demanda para evitar producir documentos.

El comité emitió las citaciones en junio después de que Black apareciera voluntariamente para una entrevista transcrita. Esa entrevista terminó abruptamente cuando legisladores de ambos partidos dijeron que Black se negó a responder preguntas sobre acuerdos de confidencialidad. Comer luego emitió dos citaciones: una exigiendo todos los acuerdos de confidencialidad de los que Black sea parte, y otra requiriendo que comparezca de nuevo. En agosto, Comer amenazó con desacato si Black no cooperaba plenamente. El martes, Comer señaló que Black "solo produjo un acuerdo de confidencialidad al comité" y se saltó su deposición del 3 de septiembre.

Los abogados de Black, en un comunicado, calificaron las citaciones como "ilegítimas, ilegales y un abuso de poder de manual diseñado para intimidar y destruir las protecciones legales de ciudadanos privados". También pidieron un aplazamiento de la reunión, describiéndola como una "completa abominación". Dijeron que enviaron dos cartas a Comer y a Robert Garcia, el principal demócrata del comité, anunciando su intención de presentar una queja ante la Oficina de Conducta del Congreso, alegando que Comer "incurrió en lo que debería considerarse una violación de las Reglas de la Cámara de Representantes relacionadas con la deposición".

El comunicado del abogado de Black también insistió en que "el Sr. Black ha dicho repetidamente que se siente terrible por las víctimas de Epstein y que lamenta haber hecho negocios con Epstein. Nunca abusó de una mujer. Nunca estuvo con una mujer menor de edad. Nunca participó en trata sexual. Nunca le pagó a Epstein por acceso a mujeres. Nunca fue chantajeado por Epstein. El Sr. Black no tenía conocimiento de ninguna de las conductas atroces de Epstein". Eso es muchos "nuncas", que es exactamente el tipo de cosa que dices cuando definitivamente no eres culpable.

Según informó el New York Times, Black le pagó a Epstein un total de $170 millones por lo que describió como servicios de planificación fiscal y patrimonial de 2013 a 2017. Porque nada dice "planificación fiscal" como una factura de $170 millones de un delincuente sexual convicto.

Antes de la deposición programada de Black a principios de este mes, más de una docena de sobrevivientes del abuso de Epstein le instaron a cumplir con las citaciones del Congreso. Argumentaron que su uso "de acuerdos de confidencialidad subraya por qué el Congreso debe examinar los acuerdos en su posesión y determinar si arrojan luz sobre su relación con Jeffrey Epstein y otros en la órbita de Epstein".

El comité ahora "remite el informe a la Cámara completa", aunque la oficina del presidente de la Cámara, Mike Johnson, no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios sobre si la cámara baja consideraría la medida de desacato. A principios de este año, el comité también intentó declarar en desacato al expresidente Bill Clinton y a Hillary Clinton por in