China ha añadido tres lanzamientos más a su cuenta de 2026, elevando el total a 26 durante el fin de semana, porque ¿por qué detenerse en unos meros 23? La actividad incluyó el envío de un satélite de teledetección para Pakistán, cuatro satélites de prueba de internet y un satélite de monitoreo ambiental a la órbita, demostrando una vez más que el espacio es el lugar para la cooperación internacional y una frecuencia de lanzamiento ligeramente alarmante.

El cohete Long March 6 —el caballo de batalla confiable que voló por primera vez en 2015 y utiliza un motor YF-100 derivado de los propulsores del Long March 5— despegó a las 8:15 a.m. hora del Este el 25 de abril desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Taiyuan. Su pasajero: el satélite PRSC-EO3, equipado con una carga útil óptica de alta resolución, construido por la Comisión de Investigación de la Atmósfera Superior y el Espacio de Pakistán (SUPARCO). Los sistemas de propulsión vinieron cortesía del Instituto de Ingeniería de Control de Beijing (BICE) bajo la Academia de Tecnología Espacial de China (CAST). El lanzamiento fue organizado por China Great Wall Industry Corporation (CGWIC), una subsidiaria de la Corporación de Ciencia y Tecnología Aeroespacial de China (CASC), como parte de un acuerdo de servicio de múltiples lanzamientos con SUPARCO, porque Pakistán claramente no podía tener suficiente de los PRSC-EO1 y PRSC-EO2, lanzados en enero de 2025 y febrero de 2026, respectivamente.

Esta misión también señala una profundización de la cooperación espacial entre China y Pakistán, con Pakistán firmando el proyecto de base lunar de la Estación Internacional de Investigación Lunar (ILRS) en octubre de 2023 y un acuerdo que verá a un astronauta paquistaní realizar una visita de corta duración a la estación espacial Tiangong. Dos astronautas candidatos, Muhammad Zeeshan Ali y Khurram Daud, llegaron a Beijing para entrenamiento el 24 de abril, presumiblemente empacando sus maletas para un viaje que está fuera de este mundo.

Poco más de un día antes, un cohete Long March 2D despegó a las 2:35 a.m. hora del Este el 24 de abril desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Xichang, llevando un satélite de prueba de tecnología de internet satelital. Según CASC, este satélite se utiliza principalmente para realizar experimentos técnicos sobre conexión directa de banda ancha a satélites para teléfonos móviles y la convergencia de redes espaciales y terrestres, porque ¿quién no quiere revisar su correo electrónico desde una órbita terrestre baja? El lanzamiento llevó cuatro satélites, uno desarrollado por el fabricante comercial de satélites GalaxySpace, dos de Changguang Satellite Technology (CGST), con participación de la Universidad de Correos y Telecomunicaciones de Beijing, y otro de la Compañía de Tecnología Satelital del Instituto de Tecnología de Harbin. Los cuatro fueron rastreados en órbitas casi circulares a 505 kilómetros de altitud inclinadas 55 grados.

Este lanzamiento es parte de una serie de lanzamientos de satélites de prueba de tecnología de internet satelital que se remontan a 2023, relacionados con los planes de China para construir sus propias mega constelaciones de comunicaciones en órbita terrestre baja. El lanzamiento del satélite de prueba también coincidió con el Día Nacional del Espacio de China, celebrado por primera vez en 2016, elegido por el aniversario del primer lanzamiento orbital de China el 24 de abril de 1970, cuando un Long March 1 envió el satélite DFH-1 a la órbita, una bonita simetría histórica.

El lanzamiento anterior de China vio un Long March 4C despegar a las 12:10 hora del Este el 17 de abril desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan, llevando el satélite Daqi-2, también llamado Satélite de Monitoreo del Medio Ambiente Atmosférico-2 (AEMS-2). Daqi-2 es para monitorear aerosoles atmosféricos y dióxido de carbono, llevando cinco cargas útiles, incluido un Lidar de Detección de Aerosoles y Carbono. Sigue al lanzamiento de Daqi-1 en abril de 2022, y fue enviado a una órbita casi polar a 700 km de altitud.

Los Long March 2D y 4C son parte de la serie más antigua de vehículos de lanzamiento hipergólicos de China, pero China ha desarrollado desde entonces una gama de lanzadores más grandes criogénicos, de queroseno y metano, y está intentando recuperar y reutilizar las primeras etapas, porque reciclar no es solo para botellas de plástico.

Estos lanzamientos fueron los intentos de lanzamiento orbital número 24, 25 y 26 de China en 2026, incluyendo tres fallos. El país podría estar apuntando a realizar hasta 100 lanzamientos en 2026.