Los caracoles son básicamente pequeños químicos con concha, y su baba es el producto. Este moco es apreciado en el cuidado de la piel por sus propiedades antiinflamatorias y antienvejecimiento, y los caracoles tienen la audacia de secretar diferentes tipos según el trabajo. Un equipo de científicos alemanes ha descifrado ahora la receta, y no es tan glamorosa como esperarías: colágeno y calcio haciendo un pequeño baile juntos. Los hallazgos fueron publicados en la revista Science.

La baba de caracol es principalmente agua, con mucinas (glucoproteínas) y carbohidratos complejos que le dan esa textura pegajosa. Más allá de los cosméticos, la sustancia tiene potencial para la administración de fármacos. En 2020, los científicos descubrieron que combinar baba de caracol de jardín con nanopartículas de oro ayudaba a curar heridas y reducir la inflamación en ratones. Y en 2023, un estudio identificó tres tipos distintos de baba de caracol de jardín: un protector hidratante para la piel, un pegamento adhesivo y un lubricante para deslizarse suavemente.

La nueva investigación se centró en el caracol de los bosques, también conocido como caracol limón (Cepaea nemoralis), que secreta cinco tipos diferentes de moco con funciones distintas. Está el lubricante para la locomoción, el adhesivo para pegarse, y el epifragma: una capa de moco con calcita que sella la concha durante la hibernación invernal, protegiendo contra depredadores y condiciones climáticas adversas. Cuando se le molesta, el caracol también produce un moco amarillo pegajoso resistente al desgarro, y una sustancia burbujeante que se cree que sofoca o arrastra a los pequeños depredadores.

Los investigadores analizaron los cinco tipos de moco mediante proteómica, fluorescencia de rayos X, difracción de rayos X, microscopía electrónica de criobarrido y cromatografía líquida. Descubrieron que todos comparten una composición proteica similar, con el colágeno IV como principal componente estructural. Las diferencias provienen de las cantidades variables de proteínas y de la adición de carbonato de calcio amorfo (ACC). Los dos tipos de moco defensivos tenían los recuentos de proteínas más altos.

Los autores concluyeron que estas proteínas 'ajustan el grado de entrecruzamiento y, por lo tanto, su densidad de red, lo que tiene un efecto inmediato en sus propiedades mecánicas'. Cada tipo de moco tiene una estructura jerárquica compleja y distinta influenciada por cómo se procesa el moco. El calcio se 'secreta activamente junto con el moco, sirviendo como fuente de iones para el entrecruzamiento o como precursor mineral para el refuerzo'.

Así que la próxima vez que uses crema facial de baba de caracol, recuerda: te estás frotando colágeno y calcio en la cara. Ciencia, 2026. DOI: 10.1126/science.adx7367.