Una expedición para documentar los últimos días de los últimos glaciares tropicales de Oceanía ha regresado con imágenes que un explorador describe como 'destrucción planetaria en avance rápido', lo que es una metáfora dramática o una descripción muy literal de lo que sucede cuando el hielo se derrite muy rápido.

Las otrora imponentes capas de hielo en Puncak Jaya, una montaña en Papúa Occidental, Indonesia, rodeada de densas selvas tropicales, han sobrevivido obstinadamente a las proyecciones de que desaparecerían en 2026, aunque 'sobrevivir' es una palabra demasiado fuerte para algo que se ha reducido a una fracción de su tamaño original. El más grande de los dos glaciares restantes, conocido localmente como 'nieve eterna' y en inglés como 'glaciares de la eternidad', ha perdido el 95% de su área desde 2002, según la expedición.

'El hielo desaparecerá: no es cuestión de si, es cuestión de cuándo', dijo Klaus Thymann, explorador danés y fundador de Project Pressure, una organización benéfica ambiental. 'Y 'cuándo' está llegando muy, muy pronto'. Tan pronto, de hecho, que quizás quieras reservar tu viaje para ver glaciares ahora, antes de que se convierta en un viaje para recordar glaciares.

Los glaciares tropicales, que se encuentran principalmente en los Andes pero también en África Oriental e Indonesia, están perdiendo masa rápidamente a medida que la contaminación por combustibles fósiles calienta el planeta. Thymann admitió que 'podría ser extraño tener una reacción emocional hacia un objeto inanimado', pero documentar la pérdida lo dejó llorando después de filmar en una rara mañana de cielos despejados. 'A nivel filosófico, tomas la eternidad, algo que es un constructo humano abstracto, y estamos incluso matando nuestros propios constructos', dijo. 'Plantea preguntas muy interesantes, creo, sobre la pequeña mota que somos en el tiempo geológico, y la cantidad de caos que hemos logrado en tan poco tiempo'.

La remota montaña Puncak Jaya se encuentra en territorio en disputa en la isla de Nueva Guinea, donde décadas de conflicto siguieron a la invasión de Indonesia de la antigua colonia holandesa en 1963. Las dos últimas grandes expediciones científicas a los glaciares tuvieron lugar en 1973 y 2011, por lo que esta estaba atrasada. Acompañado por soldados y guías de montaña durante una expedición de dos semanas en noviembre, el equipo realizó un estudio fotogramétrico utilizando drones y sistemas de posicionamiento por satélite para crear un modelo 3D de la montaña. La lluvia casi incesante les dio pocas ventanas de oportunidad con suficiente visibilidad para capturar imágenes útiles, lo cual es irónico dado que estaban documentando la desaparición del hielo en uno de los lugares más húmedos de la Tierra.

'Lo muy saludable de estar en las montañas es que te hace humilde, porque no podemos controlar el clima', dijo Thymann. 'Pero al mismo tiempo, por mucho que el clima controle lo que puedo hacer en una montaña, el hecho de que la humanidad haya cambiado los sistemas climáticos también es casi incomprensible'. Añadió: 'Realmente entiendes que es destrucción planetaria en avance rápido. Y eso es a la vez muy aterrador y triste'.

Los glaciares tropicales de Papúa perdieron el 97% de su masa de hielo entre 1980 y 2024, según un estudio publicado el mes pasado por investigadores indonesios. Cuatro de sus seis glaciares han desaparecido por completo, y proyectan que los dos últimos desaparecerán para finales de la década. 'Es profundamente triste', dijo Francine Hematang, investigadora de la facultad de silvicultura de la Universidad de Papúa y autora principal del estudio. 'Este es el único glaciar tropical en Indonesia y el sudeste asiático, y continúa reduciéndose a un ritmo alarmante'.

Un estudio separado publicado en diciembre utilizó imágenes satelitales y mapas analógicos digitalizados para documentar una disminución del área de superficie glaciar de más del 99% desde 1850, y de aproximadamente el 65% desde el último estudio en 2018. Llegó a la misma conclusión sobre la inminente desaparición, porque cuando múltiples estudios dicen lo mismo, generalmente no es una coincidencia, es un patrón. David Ibel, investigador de la Universidad Friedrich-Alexander de Erlangen-Núremberg y autor principal de ese estudio, señaló que las expediciones ayudan porque los estudios satelitales se ven obstaculizados por la nubosidad.