En un movimiento que solo puede describirse como "más vale tarde que nunca, pero aún no estamos seguros del resto", la policía de Nueva Gales del Sur ha retirado los cargos contra Eyad Shadid, un palestino australiano de 25 años arrestado durante la protesta contra Isaac Herzog en febrero, apenas horas después de confirmar que retirarían cualquier cargo presentado bajo una ley que ya no está vigente.

Shadid fue arrestado cerca de un grupo de hombres musulmanes que rezaban cuando la policía intervino. Los cargos: negarse a cumplir una orden policial y resistirse u obstaculizar a un oficial. Pero el miércoles, un fiscal policial le dijo al Tribunal Local de Downing Centre que retiraban ambos. El abogado de Shadid, Nick Hanna, lo expresó sin rodeos: "Las pruebas presentadas por la policía en este caso establecieron claramente que el Sr. Shadid no cometió ningún delito y nunca debió haber sido acusado".

Esto ocurre después de que el comisionado de la policía de NSW, Mal Lanyon, le dijera a ABC Radio que, pendiente de revisión, la policía retiraría los cargos presentados bajo la ahora extinta Declaración de Restricción de Reuniones Públicas (Pard). La Pard fue anulada el mes pasado por el Tribunal de Apelaciones, que la declaró inconstitucional. La ley se había introducido después del ataque terrorista de la playa de Bondi en diciembre (donde 15 personas murieron y más de 40 resultaron heridas cuando dos hombres armados abrieron fuego contra una celebración judía de Hanukkah), otorgando a la policía el poder de restringir todas las protestas durante 90 días después de un ataque terrorista.

No está claro cuántos de los 30 manifestantes acusados después de la protesta de febrero se beneficiarán de este repentino estallido de claridad legal. Los cargos de Shadid se retiraron por separado de la revisión más amplia. Mientras tanto, la policía también está investigando si las órdenes dadas bajo una declaración separada de "eventos importantes", que otorgaba poderes ampliados de desplazamiento y registro, eran legales. El primer ministro Chris Minns había insistido anteriormente en que, debido a que la protesta contra Herzog también estaba cubierta por esa declaración, los cargos seguirían vigentes. Pero los 30 manifestantes enfrentan varios delitos que incluyen agresión a un oficial de policía, comportamiento ofensivo y lanzamiento de objetos, cargos que pueden o no caer bajo la Pard.

El abogado Osman Samin, que representa a cinco de los 14 manifestantes cuyos casos fueron aplazados el miércoles por la mañana, le dijo al tribunal: "La Pard se ha derrumbado y eso podría tener consecuencias para varias de estas acusaciones". El Grupo de Acción Palestina ha insinuado que podría impugnar la validez constitucional de la declaración de eventos importantes también, que generalmente se usa para grandes eventos deportivos o musicales, no para sofocar la disidencia política.

Hanna, hablando fuera del tribunal, esperaba que se retiraran los cargos para las 30 personas, calificando los intentos de desenredar quién fue acusado bajo la Pard como un "ejercicio artificial". Su opinión: "La simple realidad es que la represión policial se debió, en gran parte, a que la policía se negó a facilitar la marcha pacífica desde el ayuntamiento hasta la Casa del Parlamento, y esa negativa se basó casi por completo, si no totalmente, en la existencia de esa Pard".

El pleno del Tribunal de Apelaciones determinó que restringir todas las protestas para proteger la "cohesión social" no era un "propósito constitucionalmente legítimo". Los expertos legales dicen que este fallo histórico podría tener consecuencias de gran alcance, limitando futuros intentos del gobierno de controlar el discurso y las protestas bajo el pretexto de mantener a todos amigables. Progreso: un cargo retirado, quedan 29.