La tripulación de Artemis II de la NASA tuvo muchas responsabilidades técnicas y operativas durante su histórica misión a la Luna, pero también desempeñaron un importante papel como embajadores científicos del vecino más cercano de la Tierra.
En su viaje de 10 días, la tripulación sobrevoló la cara oculta de la Luna, analizando y fotografiando características geológicas como cráteres de impacto y antiguos flujos de lava. Sus observaciones ayudarán a allanar el camino para las actividades científicas en futuras misiones Artemis a la superficie lunar y contribuirán a la ciencia lunar y planetaria. La tripulación confió en la extensa formación en geología que recibieron en la Tierra para describir matices en formas, texturas y colores, el tipo de información que revela la historia geológica de un área.
Cindy Evans, científica de exploración de Artemis y líder de formación en geología