Un nuevo estudio sugiere que no todos los 'cinco al día' son iguales, lo cual es una mala noticia para quienes pensaban que su manzana y plátano diarios estaban haciendo el trabajo pesado. Los investigadores afirman que alimentos específicos (arándanos, ciruelas, moras, habas, cerezas y té verde) son ideales para aumentar los flavanoles, nutrientes que favorecen la salud cardíaca al reducir la inflamación y mejorar la circulación.
El estudio, realizado con 30,000 personas en EE. UU. y Reino Unido, encontró que incluso los consumidores habituales de frutas y verduras a menudo carecen de estos compuestos. Menos de uno de cada cinco alcanza la ingesta diaria recomendada de 500 mg, según la revista Food and Function. El investigador principal, Dr. Javier Ottaviani, afirma que simples cambios en la alimentación podrían "marcar una diferencia real", añadiendo que las elecciones específicas importan más que la cantidad total.
El profesor Gunter Kuhnle, de la Universidad de Reading, coincide en que, si bien el consejo del 'cinco al día' sigue siendo sólido, quizás debamos pensar más cuidadosamente en qué cinco. "Diferentes frutas y verduras ofrecen beneficios nutricionales muy distintos más allá de las vitaminas y minerales", dijo, insinuando un futuro en el que las pautas dietéticas sean más específicas y menos indulgentes con tu adicción a las patatas.
La investigación, financiada en parte por el gigante del chocolate Mars Inc (porque, ¿quién más financiaría estudios sobre flavanoles?), utilizó biomarcadores en orina para rastrear la ingesta. Pero el experto en corazón, profesor Naveed Sattar, de la Universidad de Glasgow, advierte que, si bien pequeños ensayos muestran que los flavanoles pueden reducir la presión arterial, aún no hay evidencia real de que reduzcan ataques cardíacos o accidentes cerebrovasculares. Se necesitan más ensayos antes de empezar a recetar arándanos como sustituto del ejercicio.
Dell Stanford, de la Fundación Británica del Corazón, añade que el contenido de flavanoles varía enormemente según dónde se cultive el alimento, el clima, la madurez, el almacenamiento e incluso las bacterias intestinales. Así que el arándano de tu vecino podría ser más virtuoso que el tuyo. La BHF y la Fundación Británica de Nutrición recomiendan mantener una dieta equilibrada llena de frutas y verduras variadas, porque, al parecer, ni la ciencia puede hacer que comer verduras sea sencillo.