PITTSBURGH — El desarrollador de aterrizadores lunares Astrobotic ha decidido que 19 años de autofinanciamiento son suficientes, gracias, y se vende a Voyager Technologies por $162 millones en efectivo y acciones, más la asunción de $9 millones en deuda. Porque nada dice "estamos listos para escalar para la base lunar de la NASA" como una adquisición limpia y ordenada.

Voyager anunció el acuerdo el 2 de junio, con $129 millones adicionales en pagos por rendimiento colgando como una zanahoria si Astrobotic alcanza ciertos hitos. La adquisición tomó por sorpresa a muchos en la industria, posiblemente porque Astrobotic había estado evitando obstinadamente la inversión externa, prefiriendo juntar contratos de clientes — incluyendo premios de la NASA para el aterrizador lunar Peregrine (lanzado en 2024) y el aterrizador Griffin-1 (presentado el 15 de junio para un lanzamiento a finales de este año).

John Thornton, CEO de Astrobotic, explicó la lógica en una entrevista: "Fundamentalmente, necesitamos movernos rápido". Con el anuncio de la Base Lunar de la NASA en el evento Ignition en marzo, Thornton se dio cuenta de que escalar a la antigua — recaudar dinero, tal vez buscar una OPI — tomaría unos 18 meses. "Con la asociación con Voyager, básicamente tenemos acceso a los mercados públicos de inmediato cuando cerremos", dijo, añadiendo que esto les da "una capacidad de escalar ahora".

La adquisición es parte de la "iniciativa lunar estratégica" de Voyager, que también incluye una inversión menor en Max Space, una startup que trabaja en hábitats inflables — porque nada dice "base lunar" como habitaciones hinchables. Matt Magaña, presidente de defensa y seguridad nacional de Voyager, señaló que el atractivo de Astrobotic no eran solo sus aterrizadores sino también su trabajo en sistemas de energía lunar. "Cada vez que mapeábamos qué empresas estaban allí", dijo, "Astrobotic estaba en el centro de ese mapa cada vez".

Ni Magaña ni Thornton quisieron decir quién inició las conversaciones, pero ambos coincidieron en que era una "fuerte asociación estratégica". Astrobotic permanecerá en Pittsburgh y se convertirá en el centro de los programas lunares de Voyager. Thornton resumió: "Durante 19 años hemos estado viviendo básicamente contrato por contrato, y juntando esos contratos en cosas más grandes. Este es un cambio fundamental para nosotros, porque ahora podemos ser estratégicos".