El rover Curiosity de la NASA, en una impresionante demostración de llegar a donde le dijeron, se estacionó en el borde del cráter 'Antofagasta' de 10 metros (33 pies) de ancho. El cráter era fresco y profundo, justo como el equipo esperaba, con un borde agradable y bien definido. Sin embargo, el fondo estaba inconvenientemente lleno de arena oscura y ondulada, que tuvo la audacia de cubrir las capas de roca más interesantes.
Algunas exposiciones de roca tentadoras asomaban justo por encima de la arena, potencialmente protegidas de la radiación espacial desde su deposición. Pero alcanzarlas desde el borde habría requerido que el rover adoptara un ángulo tan incómodo que no podría haber entregado muestras a sus instrumentos. La alternativa - conducir el rover sobre el relleno arenoso del cráter - se consideró demasiado arriesgada, ya que podría haberse atascado. Examinar bloques cercanos en busca de eyecciones potenciales de capas más profundas también resultó inútil, ya que todas las rocas se veían sospechosamente similares. En consecuencia, el equipo decidió no intentar perforar dentro o alrededor del cráter.
Sin desanimarse, el rover encontró su área de trabajo rica en otros objetivos interesantes de lecho rocoso, incluyendo características poligonales. El equipo planeó imágenes detalladas del cráter y colinas cercanas, junto con geoquímica APXS, imágenes de primer plano MAHLI y geoquímica LIBS ChemCam de las rocas con polígonos en el borde del cráter. El plan se completó con observaciones continuas del entorno marciano actual, incluyendo monitoreo de remolinos de polvo y mediciones atmosféricas regulares.
Con Antofagasta tachado de la lista, comenzó la búsqueda del próximo sitio de perforación. Para planificar la estrategia en esta sección 'post-boxwork' de estratos de sulfato en capas, el equipo ha estado estudiando las capas expuestas en las colinas de arriba mientras Curiosity asciende por 'Valle Grande'. Estas observaciones han permitido a los miembros del equipo mapear una sucesión de diferentes estilos de deposición y niveles de actividad diagenética.
Ha pasado un tiempo desde que el rover perforó en rocas de sulfato en capas típicas fuera de la unidad distintiva que forma boxwork y Gediz Vallis. La última perforación de este tipo fue la campaña 'Mineral King' en febrero/marzo de 2024, a más de 150 metros (492 pies) más baja en elevación. El nuevo objetivo es medir una muestra representativa de lecho rocoso de las capas justo por encima de los boxworks.
La fortuna sonrió en el área de trabajo del Sol 4870, presentando un bloque que parecía perforable y representativo justo frente al rover. Se han planeado geoquímicas preliminares APXS, MAHLI y ChemCam en el objetivo de perforación potencial, apodado 'Atacama', con mediciones adicionales en bloques circundantes para contexto. Si los resultados parecen prometedores, se programará una prueba de precarga, trayendo la promesa de nuevos datos de perforación del Planeta Rojo.