Hay una nueva adaptación cinematográfica de la novela de Virginia Woolf sobre una mujer eduardiana obstinada que enfrenta la sombría perspectiva del matrimonio, y aparentemente ha decidido que la sutileza de Woolf estaba sobrevalorada. Dirigida por la nominada al Bafta Tina Gharavi y escrita por Justine Waddell, esta versión de 'Noche y Día' toma una referencia fugaz a la astronomía y la convierte en el núcleo emocional de la historia, porque ¿por qué dejar que algo tan insignificante como la intención del autor se interponga en el camino de una buena metáfora? El resultado es una fantasía descarriada y etérea: un trébol de cuatro hojas de película, o quizás de cinco, si contamos el nostálgico romanticismo germánico y el elenco estelar que incluye a Timothy Spall y Jennifer Saunders.

Gharavi y Waddell han ido creativamente contra la corriente de la novela, amplificando la única mención de Woolf a las estrellas hasta convertirla en el anhelo central de la heroína. La letra de Cole Porter para la canción del mismo título ('Eres tú, solo tú bajo la luna, bajo el sol...') parece haber sido implantada juguetonamente como un recuerdo subconsciente. Afortunadamente —y un crítico deja muy claro que esto es algo bueno— la película elimina la condescendencia altiva de Woolf hacia la superación personal de las clases bajas y medias recién educadas. En su lugar, obtenemos una historia de buen corazón interpretada con convicción por el elenco, intercalada con escenas oníricas. El resultado no es precisamente 'Noche y Día' de Virginia Woolf; es más bien 'Noche y Día' de E.M. Forster o incluso 'Noche y Día' de Ronald Firbank, lo que viene a ser un libro completamente diferente, pero quizás más digerible para el público moderno.