En un giro de la trama que haría girar la cabeza a cualquier historiador médico, un nuevo estudio dirigido por la Dra. Melandri Vlok de la Universidad Charles Sturt sugiere que los restos esqueléticos de niños del Vietnam prehistórico están desafiando la creencia arraigada de que la transmisión congénita de enfermedades treponémicas es una prueba irrefutable de sífilis venérea. En cambio, estos huesos antiguos insinúan que otras formas menos escandalosas de estas enfermedades, como el pian, también podrían transmitirse de madre a hijo.

La investigación, publicada en el International Journal of Osteoarchaeology, examinó 309 individuos de 16 sitios arqueológicos en Vietnam, que abarcan desde 10,000 a 1,000 años antes del presente. Entre ellos, tres niños pequeños mostraron signos inconfundibles de treponematosis congénita, un grupo que incluye sífilis, pian y sífilis endémica, con anomalías dentales distintivas y lesiones esqueléticas que datan de al menos 3,500 años.

Pero aquí está el detalle: el patrón general de infección en estos sitios, particularmente en Man Bac en el norte de Vietnam, apunta lejos de la sífilis venérea. La mayoría de los casos eran niños y adolescentes, lo que es más consistente con formas no venéreas como el pian, que se propaga por contacto con la piel en lugar de... bueno, otras actividades. Como dice la Dra. Vlok: "La epidemiología del sitio apunta fuertemente hacia una forma no venérea de enfermedad treponémica. Sin embargo, todavía vemos evidencia de transmisión congénita. Eso es lo sorprendente".

Este descubrimiento arroja una llave inglesa en el debate de larga data sobre los orígenes de la sífilis, particularmente la cuestión de si existió fuera de las Américas antes de Colón. Durante décadas, los científicos han utilizado la infección congénita como evidencia de sífilis precolombina, pero este estudio sugiere que esa suposición puede ser tan confiable como una tetera de chocolate. "Algunos casos previamente etiquetados como sífilis congénita pueden representar enfermedades completamente diferentes", advierte la Dra. Vlok.

El equipo, incluida la coautora principal, la Sra. Minh Tran de la Universidad de Filipinas, Diliman, también destaca los desafíos de estudiar enfermedades antiguas en regiones tropicales, donde la preservación del ADN es tan buena como la probabilidad de que un muñeco de nieve sobreviva en el infierno, y las preocupaciones éticas sobre el muestreo destructivo están cada vez más en primer plano.

En última instancia, los investigadores argumentan que las enfermedades treponémicas tienen una historia mucho más compleja de lo que les hemos dado crédito, y los estudios futuros deberían centrarse en cómo estos patógenos evolucionaron junto con las poblaciones humanas, especialmente porque el pian está resurgiendo debido a la crisis climática. Así que la próxima vez que escuches sobre la sífilis, recuerda: podría no ser la única enfermedad treponémica con una historia de transmisión de madre a hijo que contar.