A pesar de tener cerebros diminutos, los abejorros han demostrado una notable capacidad para aprender socialmente a usar herramientas, resolver acertijos simples y cooperar para lograr un objetivo. Parece que también pueden resolver tareas de manipulación de objetos sin ningún entrenamiento previo, según un nuevo artículo publicado en la revista Science. Según los autores, es la primera vez que se demuestra este tipo de resolución espontánea de problemas en un insecto.
En 2024, Olli Loukola de la Universidad de Finlandia coautoró un estudio que demostraba que los abejorros podían cooperar para resolver desafíos complejos. Es el tipo de tarea cognitiva que los científicos solo habían observado previamente en mamíferos de cerebro grande como humanos y chimpancés. Loukola y su equipo entrenaron a pares de abejas para empujar un bloque de Lego hasta el centro de una miniarena o