El mercado laboral ya es un ejercicio deprimente de rechazo y angustia existencial, y ahora los estafadores han decidido empeorarlo aún más. El primer informe de Seguridad en la Búsqueda de Empleo de LinkedIn, publicado el miércoles, confirma lo que cualquiera que haya solicitado un 'puesto' en una empresa sin sitio web ya sospechaba: detectar ofertas de trabajo falsas se ha convertido en una rutina de la búsqueda.
Según la encuesta de LinkedIn a más de 8,500 profesionales de tiempo completo y parcial, el 72% dijo que ahora tiene que considerar si un trabajo es genuino antes de postularse, y el 57% tiene más probabilidades de cuestionar si una oferta es una estafa que el año pasado. Porque nada dice 'mercado laboral saludable' como asumir que cada oportunidad es una trampa.
Las consecuencias son predecibles y deprimentes. El 31% de los encuestados reportó pérdida de tiempo, el 27% citó estrés y preocupación adicionales, y el 25% experimentó un golpe a la confianza y falta de confianza. Los trabajadores más jóvenes son especialmente vulnerables: casi un tercio de los buscadores de empleo de la Generación Z (32%) han ignorado señales de advertencia porque sienten que las oportunidades son tan escasas, en comparación con el 21% de la Generación X. La desesperación, resulta, es un excelente lubricante para estafas.
LinkedIn está implementando nuevas opciones de verificación para autenticar empresas y reclutadores, además de defensas automatizadas para detectar contenido falso antes de que aparezca en los feeds. Los publicadores de empleo considerados de 'alto riesgo' ahora deben verificarse ellos mismos, y los usuarios pueden reportar ofertas sospechosas a través de la pestaña '...' en la descripción del trabajo. Pero en última instancia, el consejo de la empresa se reduce a: manténgase alerta, porque los estafadores no van a ninguna parte.