Los astrónomos han confirmado que el universo sigue expandiéndose a un ritmo acelerado, a pesar de una breve crisis existencial a finales de 2025 cuando un grupo de investigadores sugirió lo contrario. El desafío, que planteaba que la evidencia de la energía oscura —la misteriosa fuerza detrás de la aceleración cósmica— se estaba debilitando, ha sido firmemente refutado por un nuevo estudio de la Universidad de Southampton.
El análisis anterior argumentaba que el método estándar para medir la expansión cósmica mediante supernovas, las explosiones mortales de estrellas, contenía fallos fundamentales. Pero el equipo de Southampton, que incluye a los astrofísicos ganadores del Premio Nobel, el profesor Adam Riess y el profesor Brian Schmidt, reexaminó los datos y descubrió que el universo se comporta exactamente como predicen los modelos cosmológicos actuales.
El autor principal, el Dr. Phil Wiseman, explicó que la controversia de 2025 se debió a un malentendido de los datos, no a un problema con el universo en sí. "Afortunadamente, hemos evitado esta crisis, pero el misterio de por qué el universo sigue acelerando su tamaño permanece", dijo, añadiendo que los científicos ahora pueden volver a descubrir qué es realmente la energía oscura en lugar de preguntarse si existe.
El estudio, publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, se centró en las supernovas de Tipo Ia —marcadores de distancia cósmica que son explosiones extremadamente brillantes de estrellas enanas blancas. El estudio de 2025 había argumentado que el brillo máximo de estas supernovas cambia a medida que el universo envejece, lo que podría llevar a los astrónomos a concluir erróneamente que el universo se acelera cuando en realidad se está desacelerando. Sin embargo, el nuevo análisis encontró que el problema no estaba en las supernovas en sí, sino en cómo se había estimado su edad. El estudio anterior trató incorrectamente la edad de una galaxia como la misma que la edad de la estrella que explotó, y también omitió tener en cuenta la masa de las galaxias anfitrionas —una corrección estándar utilizada rutinariamente en la cosmología moderna.
El profesor Mark Sullivan enfatizó que cuestionar las ideas aceptadas es esencial para el progreso científico, incluso cuando resultan ser incorrectas. "Aunque esta idea no resultó correcta, ha abierto nuevas formas de pensar sobre cómo explotan las supernovas y cómo podemos medir la energía oscura con mayor precisión". El coautor, Dr. Brodie Popovic, calificó el proyecto como una buena oportunidad para revisar suposiciones, concluyendo: "Resulta que sí, entendemos esto y lo estamos teniendo en cuenta en nuestra medición cosmológica".