Las estrellas masivas pasan su vida fusionando átomos alegremente y radiando energía, hasta que se quedan sin combustible y la gravedad les recuerda quién manda. El final de libro de texto es un agujero negro — una singularidad tan densa que incluso las leyes de la física se rinden. Pero una nueva solución teórica sugiere un final más ambicioso: la estrella podría colapsar en una gravastar, una especie de muñeca rusa cósmica que contiene un miniuniverso en expansión en su interior.

Las gravastars son objetos ultracompactos hipotéticos que imitan la masa gravitacional de los agujeros negros pero evitan la singularidad y el horizonte de sucesos. En su lugar, están llenas de energía oscura, que empuja hacia afuera e impide el colapso total. Los físicos teóricos Daniel Jampolski y el profesor Luciano Rezzolla de la Universidad Goethe de Frankfurt han propuesto ahora la primera solución dinámica a las ecuaciones de Einstein de la Relatividad General que muestra cómo una estrella en colapso podría producir una.

Según su trabajo, el colapso de una estrella masiva podría desencadenar el nacimiento de un universo en miniatura dentro de la materia en colapso misma — no muy diferente de nuestro propio Big Bang. A medida que este miniuniverso se expande, su energía oscura empuja hacia afuera, deteniendo el colapso antes de que se forme un agujero negro. El resultado es una gravastar estable. Daniel Jampolski, quien desarrolló la solución durante su tesis de maestría, explica: "El Big Bang del universo emergente puede desarrollarse una vez que la estrella ya ha colapsado casi hasta el punto de convertirse en un agujero negro".

Los investigadores dicen que su solución responde a una pregunta que los científicos han debatido durante unos 25 años: cómo podrían surgir las gravastars a partir de materia ordinaria. Rezzolla enfatiza que explorar alternativas no significa rechazar los agujeros negros. "Los agujeros negros siguen siendo la solución más natural y simple", dice, añadiendo que "como científicos, es esencial mantener un enfoque imparcial hacia lo que no sabemos". La historia, señala, tiene la costumbre de convertir lo exótico en lo aceptado.