Rhea Space Activity, una startup con sede en Washington, D.C., ha asegurado $6 millones en una ronda de financiación Serie A para avanzar en software de navegación que no requiere GPS. La compañía anunció este impulso financiero, que incluyó inversores como Boston Global Space Tech Investors, Iron Prairie Ventures, Blackbird Capital Group, Purdue Research Foundation, New Mexico Vintage Fund y SpaceFund.

La financiación acelerará el desarrollo de software diseñado para guiar naves espaciales donde las señales GPS no están disponibles, como durante la reentrada atmosférica o en el espacio profundo. El sistema, llamado AutoNav, es una herramienta de navegación basada en visión que utiliza sensores ópticos a bordo en lugar de posicionamiento basado en satélites. Según la compañía, "Navega tomando fotos de objetos espaciales en movimiento como satélites, lunas, planetas, asteroides y cometas".

AutoNav fue desarrollado originalmente en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA para permitir que las naves espaciales determinen su posición y trayectoria sin guía continua desde la Tierra. El método implica capturar imágenes de objetos celestes y compararlas con posiciones conocidas para calcular ubicación y movimiento.

Rhea Space Activity planea probar el sistema en una cápsula de reentrada desarrollada por Varda Space Industries, que se lanzó a órbita el 30 de marzo. Este impulso por alternativas al GPS llega mientras gobiernos y operadores comerciales buscan reducir la dependencia de sistemas de navegación por satélite que pueden ser interrumpidos o degradados. La navegación óptica ofrece un camino potencial hacia una mayor autonomía para naves espaciales en entornos disputados o con comunicación limitada.