Investigadores de la Universidad Estatal de Oregón han desarrollado una nanopartícula recubierta de azúcar que aumentó en un 50% el tiempo de supervivencia en ratones con glioblastoma, el cáncer cerebral más agresivo. Actualmente, menos del 30% de los pacientes humanos sobreviven dos años después del diagnóstico, pero estos ratones se sienten optimistas.

El equipo, liderado por Oleh Taratula, Olena Taratula y Yoon Tae Goo, empaquetó nanopartículas lipídicas con ARNm para restaurar la proteína supresora de tumores PTEN, y luego las recubrió con manosa, un azúcar que se engancha al mismo transportador (GLUT1) que lleva la glucosa a través de la barrera hematoencefálica. Dado que las células de glioblastoma producen tres veces los niveles normales de GLUT1, las partículas se acumulan preferentemente en los tumores después de cruzar al cerebro.

"La sangre contiene concentraciones relativamente altas de glucosa, y eso es contra lo que compiten las nanopartículas por la atención de GLUT1", señaló Oleh Taratula. Su innovación: unir químicamente la manosa al colesterol, aumentando la cobertura superficial seis veces. El resultado: reducción del tumor sin toxicidad orgánica medible en ratones.

El glioblastoma afecta a aproximadamente 3.19 por cada 100,000 personas en EE. UU., con una edad media de diagnóstico de 64 años y una tasa de mortalidad a cinco años superior al 95%. El estudio, publicado en el Journal of Controlled Release, fue financiado por el Instituto Nacional del Cáncer y otros. Aún no hay noticias sobre cuándo comenzarán los ensayos en humanos, pero los ratones están listos.