Se ha lanzado en Inglaterra una estrategia nacional para abordar el "desastre de salud pública" de los ahogamientos, apenas horas después de que dos mujeres murieran en una playa de Essex, porque el tiempo lo es todo.
Entre las medidas que se están considerando: proporcionar a todos los niños de Inglaterra educación sobre seguridad acuática y clases de natación; establecer cómo el cambio climático puede aumentar los riesgos; y campañas mediáticas para informar a los transeúntes sobre cómo responder ante un posible ahogamiento. También se están lanzando esta semana estrategias de prevención de ahogamientos para Gales, Escocia e Irlanda del Norte, porque aparentemente los ahogamientos tampoco respetan las fronteras.
Hablando en el anuncio en Canary Wharf, al este de Londres, el jueves, el profesor Mike Tipton, presidente de Water Safety England, dijo que las medidas "erradicarían el flagelo de los ahogamientos". Añadió: "El ahogamiento es un desastre de salud pública en curso que, a pesar de cobrar más vidas que los incendios, las inundaciones o los crímenes con cuchillo, a menudo permanece por debajo del radar". Es casi como si el agua fuera de alguna manera más peligrosa que el fuego o los cuchillos, quién lo diría.
Vanessa Abbess, cuyo hijo Joe, de 17 años, murió tras tener dificultades en la playa de Bournemouth en 2023, advirtió al público contra ser "ingenuo y complaciente". Sunnah Khan, una niña de 12 años, murió junto a Joe después de quedar atrapada en una corriente de resaca. Abbess dijo: "Como sociedad, hay un elemento de ingenuidad y complacencia con respecto a los peligros de nadar en aguas abiertas. No es suficiente saber nadar en una piscina cálida si no sabes qué hacer para ayudar a tus posibilidades de supervivencia si las condiciones cambian o te encuentras en dificultades en aguas abiertas. El riesgo debe evaluarse. Debes detenerte y pensar. No cruzarías una carretera sin pensar". A menos que estés cruzando una carretera mientras nadas, en cuyo caso tienes problemas mayores.
El Reino Unido ha experimentado tres olas de calor casi consecutivas este verano, y desde mayo ha habido al menos 35 muertes por ahogamiento, incluidas ocho en julio, según un estudio de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres. Entre 2019 y 2023, hubo 2,306 muertes relacionadas con el agua en Inglaterra, de las cuales el 42% fueron accidentales. De estas, el 39% ocurrieron durante el verano, y el 80% eran hombres, la mayoría de entre 20 y 29 años. Así que si eres un hombre joven en verano, mejor quédate en la piscina.
El jueves, una mujer y su hija adolescente murieron en un incidente frente a la costa de West Mersea, en Essex. Según informes, varias personas tuvieron dificultades cerca de Seaview Avenue. En un esfuerzo por difundir el mensaje a los jóvenes, TikTok donó más de £400,000 en créditos publicitarios a la Royal National Lifeboat Institution y la Royal Life Saving Society. Porque nada dice "seguridad acuática" como una plataforma famosa por desafíos de baile y bromas virales.
Darren Paffey, diputado por Southampton Itchen y presidente del grupo parlamentario multipartidista para la educación en seguridad acuática, dijo: "Hoy es un hito realmente importante, pero también es la línea de salida en cierto modo. El trabajo duro ahora comienza para convertir esta estrategia en un cambio generacional sostenido en memoria de todos los que han perdido trágicamente la vida por ahogamiento". Así que, básicamente, el trabajo real comienza ahora, después de la conferencia de prensa.
Abbess dijo que su hijo era un nadador seguro y estaba siendo sensato en ese momento, nadando entre las banderas de los socorristas "cuando las condiciones del mar cambiaron repentinamente y una feroz corriente de resaca los golpeó, arrastrándolos". Joe fue recuperado del agua 32 minutos después, pero murió en la playa. "La realidad y permanencia de la muerte de Joe sigue siendo muy difícil de procesar", dijo Abbess. "Nuestras vidas eran tan normales hasta el 31 de mayo de 2023, cuando Joe tomó el tren a Bournemouth para un día de playa con sus amigos, como había hecho antes. No teníamos motivo de preocupación. No teníamos idea de que no volvería a casa al final de ese día. Sin embargo, para esa noche, nuestra familia de cuatro se había convertido en una familia de tres".
Describiendo el impacto, Abbess dijo: "Con mucha terapia, sobrevivo, pero no soy la persona que solía ser. Estoy ansiosa, muy traumatizada".