Amazon ha anunciado que ya tiene suficientes satélites en órbita baja terrestre para comenzar a ofrecer su competidor de Starlink, Amazon Leo, al público. Con el lanzamiento de anoche, la empresa ha desplegado 396 satélites, que Chris Weber, vicepresidente de negocio y producto de Amazon Leo, dice que son “suficientes para dar soporte a un servicio continuo en las latitudes iniciales”. Amazon apunta a “mediados de 2026” para la disponibilidad comercial, pero advierte que los primeros usuarios no deben esperar milagros desde el primer día.

SpaceX, en contraste, lanzó su “Beta mejor que nada” en 2020 con casi 900 satélites, dando servicio a una banda estrecha de usuarios en el norte de EE. UU. y Canadá. Aquellos primeros usuarios se quejaron de frecuentes interrupciones del servicio y alta sensibilidad a obstrucciones, con velocidades entre 50 Mbps y 150 Mbps y latencia de 20 ms a 40 ms. Para 2022, el servicio había mejorado drásticamente.

Los primeros usuarios de Amazon pueden esperar un viaje igualmente accidentado, con futuros lanzamientos de satélites que mejorarán gradualmente el rendimiento, la capacidad y la cobertura. SpaceX opera actualmente más de 10,000 satélites Starlink, proporcionando internet en más de 160 países con velocidades de descarga medias de 200 Mbps, subidas de 10 Mbps a 40 Mbps y latencia alrededor de 25 ms.

Amazon tardará años en igualar esas cifras, ya que planea lanzar un total de 3,232 satélites Leo. La empresa ya va con retraso, en parte porque Jeff Bezos ha tenido dificultades para poner en funcionamiento regular el cohete reutilizable New Glenn de Blue Origin. Pero bueno, al menos Amazon tiene un plan. Y 396 satélites.