En un movimiento que solo puede describirse como un 'oopsie-daisy' administrativo, la administración Trump ha extendido las protecciones contra la deportación para aproximadamente 11,000 libaneses que viven actualmente en Estados Unidos, permitiéndoles quedarse y trabajar por otros seis meses. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anunció la decisión el jueves, marcando una rara instancia en que la administración no cancela inmediatamente un programa que los republicanos han criticado durante años.

La extensión se produce en medio de los combates en curso en el sur del Líbano entre tropas israelíes y combatientes de Hezbolá, porque nada dice 'proporcionemos estabilidad' como una zona de guerra. Pero aquí está el detalle: la decisión fue automática. La administración simplemente no cumplió con la fecha límite en la que debían decidir si extender el Estatus de Protección Temporal (TPS) para los nacionales libaneses. Por ley, si el departamento no cumple con el plazo, el estatus se extiende automáticamente por seis meses. Es el equivalente migratorio de no cancelar una prueba gratuita.

Este es un resultado inusual para una administración que ha cancelado con alegría las protecciones para personas de otros 13 países, incluidos Venezuela, Haití, Nicaragua y Siria. El TPS, creado por el Congreso en 1990, previene las deportaciones a países que sufren desastres naturales o conflictos civiles, y otorga autorización de trabajo en incrementos de hasta 18 meses. Al inicio de la administración Trump, más de 1 millón de inmigrantes de 17 países estaban protegidos por el TPS, un número que la administración Biden había expandido significativamente.

El aviso del DHS explicó que la exsecretaria del DHS, Kristi Noem, y el actual secretario, Markwayne Mullin, quien ha liderado el departamento durante los últimos dos meses, 'no pudieron tomar una determinación informada sobre la designación del TPS para el Líbano' antes de la fecha límite del 28 de marzo. Así que, en un raro momento de inercia burocrática, las protecciones permanecerán vigentes hasta el 27 de noviembre de 2026, siempre que los beneficiarios aún cumplan con los requisitos de elegibilidad. Los permisos de trabajo ya emitidos para los titulares libaneses del TPS también serán válidos hasta esa fecha.

En otras palabras, la administración ha hecho accidentalmente algo bueno. No esperen que se convierta en un hábito.