Pakistán ha lanzado mortales ataques aéreos a lo largo de su frontera con Afganistán, rompiendo meses de relativa calma en la conflictiva región.

El ministro de Información, Attaullah Tarar, dijo que 26 militantes habían muerto en "ataques calibrados" contra cuatro objetivos. El gobierno talibán de Afganistán afirmó que 13 personas, en su mayoría niños, murieron en los ataques paquistaníes en tres provincias.

Pakistán ha acusado durante mucho tiempo a Afganistán de albergar terroristas que llevan a cabo ataques en su territorio, una acusación que el gobierno talibán rechaza.

En febrero, enfrentamientos entre los dos países dejaron decenas de muertos. En marzo, un ataque paquistaní contra un centro de rehabilitación de drogas en Kabul mató a cientos.

Ambos países habían acordado un alto el fuego el pasado octubre tras semanas de mortales enfrentamientos.

Tarar dijo que los ataques del miércoles habían sido una respuesta a un ataque reciente contra un puesto militar paquistaní.