Los médicos residentes en Inglaterra han votado a favor de aceptar la oferta salarial y laboral del gobierno, poniendo fin a tres años de huelgas que obligaron a los pacientes a cancelar citas en masa. El acuerdo incluye un aumento salarial del 3,5% este año (retroactivo a abril de 2026 para un incremento promedio del 4,9%), progresión salarial más rápida, 4.500 plazas adicionales de formación y cobertura de tasas de examen. Los salarios iniciales superarán los 40.000 libras, y los médicos residentes de mayor rango alcanzarán un salario base de 76.500 libras, más pluses por trabajar horas intempestivas, porque al parecer salvar vidas después de la medianoche merece un bono.

En un referéndum, el 53% de los miembros elegibles del BMA votaron a favor, con una participación del 57% (32.932 médicos). El Dr. Jack Fletcher, del BMA, lamentó: "Estas huelgas no tenían por qué ocurrir", añadiendo que la solución siempre estuvo ahí: más empleos, mejores salarios y un NHS con más personal. El secretario de Salud, James Murray, calificó la tregua como "una buena noticia para todos".

Mientras tanto, en Gales, los médicos están resolviendo disputas sin hacer huelga (concepto novedoso). Escocia ha aceptado su propia oferta salarial. ¿E Irlanda del Norte? Están convocando una huelga de 24 horas a partir del 29 de junio, porque alguien tiene que mantener viva la tradición. Los médicos residentes, antes conocidos como médicos junior hasta un cambio de marca en septiembre de 2024, constituyen casi la mitad de todos los médicos en Inglaterra, trabajando desde urgencias hasta consultorios de atención primaria.