En el año de nuestro señor 2025, el renacimiento del vinilo ha tomado un giro bizarro: los fans están pagando precios elevados por ediciones 'coleccionables' de álbumes que, de hecho, están incompletos. ¿El último infractor? Charli xcx, cuya colaboración con el cineasta David Cronenberg en 'No One Lasts Forever' —la canción de cierre de su álbum número uno *Music, Fashion, Film*— carece de la contribución hablada de Cronenberg en la versión en vinilo. Porque nada dice 'integridad artística' como enviar un producto que carece de la parte que los críticos llamaron 'el corazón de lo que realmente trata el álbum'.

Charli admitió en el podcast *Tape Notes* que el plazo del vinilo llegó antes de que pudieran obtener la grabación de Cronenberg, dejando a los fans con una 'versión diferente' —una que aparentemente no es la versión que nadie pidió. El fan Animesh Khare, de 27 años, de París, lo resumió sucintamente: 'Los artistas y las discográficas deben a los fans comunicar estas diferencias de antemano'. Un concepto radical, lo sabemos.

Charli no está sola. *You Seem Pretty Sad for a Girl So in Love* de Olivia Rodrigo se envió con ediciones inesperadas en seis pistas, incluyendo puentes y finales faltantes. El segundo álbum de Raye llegó sin su mezcla final, lo que la llevó a ofrecer el encantador consuelo de que el vinilo sin terminar podría convertirse en un coleccionable. Porque nada dice 'coleccionable' como un producto que se apresuró a salir.

La tendencia es simple: los fans pagan el precio más alto por la edición más 'deseable' y obtienen una versión sin pulir de la música. *Hurry Up Tomorrow* de The Weeknd tenía solo 11 de 22 pistas digitales en su primer prensado, y *Cowboy Carter* de Beyoncé carecía de cinco canciones —porque ¿por qué no? Las discográficas están produciendo variantes (el álbum de Rodrigo tenía al menos una docena de configuraciones) mientras que las plantas de vinilo necesitan seis semanas de anticipación, frente a los cinco días hábiles de Spotify. Así que el producto físico obtiene lo que esté listo, y el digital obtiene el producto terminado. Es la forma que tiene la industria musical de decir 'valoramos tu dinero, pero no tu paciencia'.

Ben Savage de Skeleton Records advierte que esto podría llevar a un 'agotamiento del comprador' y al colapso de la burbuja. Pero oye, las ventas de vinilo en el Reino Unido alcanzaron 7.6 millones de LP el año pasado —un aumento del 13.3%— así que ¿por qué arreglar lo que está dando dinero? Solo pregúntale al fan al que le dijeron que el vinilo 'se recibió como se pretendía' y le negaron un reembolso. Porque 'como se pretendía' aparentemente significa 'incompleto'.

Así que, queridos artistas: si van a vendernos un álbum a medio terminar en cera, al menos avísenos. No pedimos mucho —solo un poco de transparencia antes de que soltemos nuestro dinero ganado con esfuerzo en un producto que podría no ser la experiencia de 'duración completa' que nos prometieron. Pero oye, al menos el vinilo de colores se ve bonito en el estante.