Tata Steel ha anunciado que su flamante horno eléctrico de fabricación de acero de 1.250 millones de libras en Port Talbot podría retrasarse hasta ocho meses. ¿El culpable? Una cosita molesta llamada 'conectividad eléctrica'. ¿Quién iba a pensar que construir un horno gigante devorador de electricidad requeriría, ya sabes, electricidad?

Se suponía que el nuevo horno de arco eléctrico estaría funcionando a finales de 2027, reemplazando los viejos altos hornos que cerraron hace dos años y se llevaron 2.000 puestos de trabajo con ellos. Pero el jefe de Tata, Koushik Chatterjee, dejó escapar durante una conferencia telefónica que el proyecto de conectividad de National Grid está retrasado.

"Asegurar el acceso a electricidad de alta potencia es crítico para nuestra transición planificada", dijo Chatterjee, en lo que podría ser la declaración más obvia del año. Añadió que National Grid "nos ha alertado formalmente de que su proyecto de conectividad está retrasado". El retraso podría ser de seis a ocho meses, o quizás más, después de que la planta esté construida. Así que, ya sabes, crucemos los dedos.

Tata ahora está en conversaciones con National Grid y el gobierno del Reino Unido, presumiblemente pidiéndoles que lo enchufen más rápido. National Grid, por su parte, dice que está construyendo dos nuevas subestaciones, instalando transformadores y tendiendo 2 km de cables subterráneos. Pero las condiciones del terreno, las preocupaciones ambientales y las consideraciones de planificación han ralentizado las cosas. ¿Quién iba a pensar que construir infraestructura era tan complicado?