El colesterol alto es una amenaza bien conocida que obstruye las arterias y aumenta el riesgo de enfermedades cardíacas, pero investigadores de la Universidad de Barcelona y la Universidad de Oregón han ideado un nuevo enfoque que no depende de las estatinas. En su lugar, han recurrido a moléculas de ADN especializadas llamadas horquillas de polipurina (PPRH) para bloquear una proteína llamada PCSK9, que normalmente impide que las células absorban el colesterol LDL. ¿El resultado? Una reducción del 47% en los niveles de colesterol en ratones después de una sola inyección, según un estudio publicado en Biochemical Pharmacology.
El equipo, liderado por Carles J. Ciudad y Verònica Noé de la Facultad de Farmacia y Ciencias de la Alimentación y el Instituto de Nanociencia y Nanotecnología (IN2UB) de la Universidad de Barcelona, junto con Nathalie Pamir de la Universidad de Oregón, diseñó dos PPRH específicas, HpE9 y HpE12, que se unen al gen PCSK9 y evitan que se transcriba. En células hepáticas, HpE12 redujo el ARN de PCSK9 en un 74% y la proteína en un 87%. En ratones transgénicos con el gen humano PCSK9, una sola dosis de HpE12 redujo los niveles plasmáticos de PCSK9 en un 50% y el colesterol en un 47% al tercer día. Los investigadores dicen que este método podría evitar el dolor muscular y otros efectos secundarios asociados con las estatinas, y es más barato y más estable que las terapias existentes de silenciamiento génico como Inclisiran o los anticuerpos monoclonales. El estudio fue financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (MICINN) de España y los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de EE. UU. Si más pruebas confirman los resultados, esto podría significar una forma más segura y específica de evitar que tus arterias se conviertan en un museo de placa.