WASHINGTON - La Fuerza Espacial de EE.UU. ha decidido que sus satélites de comunicaciones militares podrían usar un poco más de columna vertebral, otorgando a Viasat y SES un total combinado de $437.6 millones para construir una nueva red que sea mejor para sacudirse las interferencias y los ciberataques. Porque nada dice 'comunicaciones seguras' como un satélite que puede decirle a un hacker que se vaya a freír espárragos.
Los contratos, anunciados el 22 de mayo, caen bajo el programa Satcom Táctico Protegido-Global (PTS-G para los amantes de los acrónimos), que busca reemplazar grandes y jugosos objetivos por un enjambre de satélites más pequeños, de origen comercial, estacionados en órbita geoestacionaria. La idea es que si un satélite es eliminado, los demás pueden tomar el relevo, como un equipo de hormigas, pero con más frecuencias de banda X.
El Pentágono no dijo exactamente cuántos satélites hay en este primer lote, pero documentos presupuestarios del mes pasado revelan que 'Enjambre 1' consistirá en cuatro naves espaciales, con Viasat y SES construyendo dos cada una. Deben estar listos para marzo de 2029, así que marquen sus calendarios para una nueva era de comunicaciones espaciales resilientes.
Los satélites operarán en frecuencias de banda X y banda Ka militar, porque aparentemente el Wi-Fi normal no es suficiente para operaciones militares. Viasat y SES fueron seleccionados de un grupo de cinco empresas, incluyendo Astranis, Boeing y Northrop Grumman, que fueron elegidas en julio para desarrollar cargas útiles de demostración. El año pasado, un ejecutivo de Viasat confesó que su diseño utiliza tecnología de la constelación de banda ancha Viasat-3, porque ¿para qué reinventar el satélite?
Y si crees que esto es un trato único, piensa de nuevo: los documentos del Pentágono también describen una segunda ronda de adquisiciones en 2028 para cuatro satélites PTS-G más, programados para lanzarse en 2031. Porque si un enjambre es bueno, dos enjambres son mejores.