Jefferson Lewis, el hombre de 47 años acusado de asesinar a Kumanjayi Little Baby, de cinco años, cerca de un campamento en las afueras de Alice Springs, ha sido excusado de su primera comparecencia ante el tribunal porque su abogado le pidió al juez si podía saltársela. Aparentemente, eso funciona.
Se esperaba que Lewis compareciera por videoconferencia en el Tribunal Local de Alice Springs el martes por la mañana, enfrentando cargos de asesinato más dos cargos adicionales que no pueden publicarse por razones legales, porque el sistema legal australiano ama un buen misterio. En su lugar, su abogado Mitchell Donaldson de Legal Aid NT solicitó que fuera excusado, y el juez Anthony Hopkins dijo que sí, por qué no.
Donaldson no se molestó en solicitar fianza, lo cual probablemente sea prudente dadas las circunstancias. El juez Hopkins comenzó el procedimiento reconociendo la pérdida de la familia, diciendo: "Solo comenzaré reconociendo la profunda pérdida de Kumanjayi Little Baby, y el llamado de la familia para que se haga justicia en este momento de profundo pesar".
Lewis fue arrestado el jueves pasado por la noche después de una búsqueda de cinco días tras el presunto asesinato de la niña warlpiri, cuyo cuerpo fue encontrado a 5 km del campamento Old Timers donde fue llevada. El fiscal Patrick Williams solicitó un aplazamiento para recopilar lo que describió diplomáticamente como "una cantidad muy grande de material", incluyendo declaraciones civiles, evidencia forense y otras pruebas, lo que en lenguaje legal significa "tenemos muchas cosas que ordenar".
Kumanjayi Little Baby —el nombre utilizado a petición de su familia de acuerdo con los protocolos culturales— desapareció el sábado 25 de abril de una cama en el campamento, a 5 km al sur de Alice Springs. Cientos de voluntarios buscaron durante cinco días a través de kilómetros de pasto buffel antes de que su cuerpo fuera encontrado justo antes del mediodía del jueves.
Esa noche, la policía encontró a Lewis inconsciente y gravemente golpeado en el campamento Charles Creek, cerca del centro de Alice Springs, víctima de lo que la policía llamó un "ataque sostenido" por parte de un grupo. Fue llevado al hospital en Alice Springs, donde una multitud enfurecida se enfrentó a la policía. Luego fue trasladado a Darwin por razones de seguridad y para recibir tratamiento adicional antes de ser acusado formalmente el sábado.
El caso regresa a los tribunales el 30 de julio, suponiendo que todos se presenten.