El gran plan de Silicon Valley para construir colosales centros de datos de IA, que requieren tanta electricidad como cientos de miles de hogares estadounidenses, está encontrando algunos obstáculos muy tangibles. Un nuevo análisis que utiliza imágenes satelitales revela que casi el 40 por ciento de estos proyectos multimillonarios probablemente no cumplirán con sus fechas de finalización programadas para este año. El Financial Times, utilizando datos de la empresa de análisis geoespacial SynMax, cruzó imágenes satelitales de desmonte de terrenos y trabajos de cimentación con declaraciones públicas y documentos de permisos recopilados por IIR Energy. ¿El veredicto? Proyectos importantes de gigantes tecnológicos como Microsoft, Oracle y OpenAI "probablemente retrasarán sus fechas de finalización en más de tres meses".

Resulta que no puedes simplemente desear que un cerebro digital hambriento de energía exista solo con capital de riesgo. Entrevistas con más de una docena de ejecutivos de la industria señalan "escasez crónica de mano de obra, energía y equipos" como los culpables, junto con el siempre encantador proceso de obtención de permisos. Los jefes de construcción que trabajan en los proyectos de OpenAI, por ejemplo, se lamentaron de una falta específica de oficios como electricistas e instaladores de tuberías, que aparentemente tienen una gran demanda cuando todos deciden construir granjas de servidores gigantes al mismo tiempo.

Luego está el pequeño asunto de alimentar a estos gigantes. La enorme demanda de electricidad del despliegue planificado está creando un cuello de botella energético masivo, mientras las compañías eléctricas se apresuran a construir nueva generación de energía y expandir la infraestructura de la red para entregarla. Es un caso clásico de la industria tecnológica corriendo hacia adelante mientras el resto de la infraestructura trota educadamente detrás, preguntándose cuál es la prisa.

Para agregar un giro final e irónico, los aranceles sobre equipos chinos importados -como los transformadores necesarios para toda esta nueva infraestructura energética- están empeorando aún más la situación para las ambiciones de IA de Silicon Valley. Así que, en resumen, la industria enfrenta una tormenta perfecta: no hay suficientes trabajadores, no hay suficiente energía, no hay suficiente equipo y mucha resistencia local. Los satélites no mienten; el despliegue está retrasado.