Los pares de fotones correlacionados y entrelazados son herramientas esenciales en la óptica cuántica. Los científicos suelen crear estos pares de fotones mediante un proceso llamado conversión paramétrica descendente espontánea (SPDC), en el que un láser potente y altamente estable brilla en un cristal no lineal. Debido a que SPDC depende tanto de la luz láser coherente, los investigadores han considerado durante mucho tiempo la técnica poco práctica fuera de entornos de laboratorio cuidadosamente controlados.

Más recientemente, los estudios han demostrado que la luz perfectamente coherente no es realmente necesaria para que funcione SPDC. Incluso las fuentes de luz parcialmente coherentes pueden producir pares de fotones correlacionados, mientras transfieren algunas de sus propias propiedades de coherencia a los fotones generados. Ese descubrimiento llevó a los investigadores a plantear una pregunta intrigante: ¿podría usarse la luz solar misma?