Las olas de calor son ahora una parte del verano tan inevitable como las quemaduras solares y el helado derretido, pero un nuevo estudio confirma lo que cualquiera sin aire acondicionado ya sabe: la gente irá a casi cualquier lugar para escapar del calor. Usando datos de ubicación de teléfonos móviles de siete países —Brasil, China, Francia, India, Nigeria, Turquía y Estados Unidos— los investigadores rastrearon a dónde huía la gente durante las olas de calor de 2022 y 2023.

Los hallazgos, publicados en Environmental Research Climate, revelan que la gente se refugia abrumadoramente en sus hogares durante el clima abrasador. Pero para aquellos que carecen del lujo del aire acondicionado, los centros comerciales y los parques se convierten en la siguiente mejor opción: sudorosos oasis de consumismo y vegetación. El estudio señala que este comportamiento no es sorprendente, lo que probablemente sea la forma más científica de decir "te lo dijimos".

Durante una ola de calor particularmente brutal de 10 días en el verano de 2025, Europa registró 2,300 muertes. A nivel mundial, los gobiernos se apresuran a implementar planes de acción contra el calor, pero las desigualdades sociales significan que algunas personas son más vulnerables que otras. En México, por ejemplo, los adultos de 18 a 35 años tenían una probabilidad desproporcionadamente alta de morir por calor, probablemente debido al trabajo al aire libre y horarios inflexibles. Los investigadores concluyen que los centros comunitarios de refrigeración y los horarios laborales flexibles deberían ser partes clave de los planes de adaptación al calor, porque aparentemente necesitamos un estudio para decirnos que dejar que la gente trabaje a la sombra podría salvar vidas.