Los padres en Peterborough han descubierto una forma novedosa de combatir la depresión presupuestaria anual de regreso a clases: una tienda pop-up gratuita que intercambia uniformes en lugar de billeteras. Más de 600 personas hicieron fila afuera de un antiguo local de hamburguesas en Bridge Street para conseguir ropa escolar de segunda mano, desde abrigos y blazers hasta vestidos de graduación, todo sin gastar un centavo.

Hannah, de 30 años, cuya hija mayor comienza la escuela secundaria en septiembre, le dijo a la BBC que los uniformes de marca "realmente hacen un agujero en el presupuesto". Ella ha estado ahorrando dinero desde que terminó el año escolar anterior, pero este pop-up ofrece una alternativa impulsada por la comunidad. "Esta es una gran manera de devolver a la comunidad", dijo, presumiblemente mientras sostenía un blazer que no costó el presupuesto de un mes de compras.

Victoria, de 33 años, se hizo eco del sentimiento, señalando que su hija de cinco años "ha pegado un estirón" y necesita ropa más grande. "Tiene cinco pero usa talla de seis y de siete a ocho", explicó, añadiendo que los eventos gratuitos la ayudan a ser "bastante astuta" durante las vacaciones. "Probablemente estaría más estresada si estas cosas no estuvieran aquí", admitió, demostrando que lo gratis es de hecho un alivio del estrés.

El evento, organizado con la ayuda del Ayuntamiento de Peterborough, también tiene como objetivo reducir el desperdicio. "Los supermercados y las tiendas venden demasiado y hay mucho más que se puede compartir", dijo Cristina Fernandez-Hierro del ayuntamiento. Ella enfatizó que el pop-up empodera a las personas: "No solo están 'recibiendo caridad', en realidad están marcando la diferencia". Porque nada dice empoderamiento como reutilizar una corbata escolar.

El artista local y voluntario comunitario Roland Burt espera hacer de esto un elemento permanente. "Me sorprende que nadie más lo haya hecho", dijo, recordando una memoria de infancia de llorar porque le faltaba un uniforme. Chris Wiggin, miembro del ayuntamiento para el medio ambiente, confirmó que están explorando opciones para un espacio durante todo el año y aceptando donaciones de uniformes viejos. "Estamos viendo nuestras opciones para mantener esto como una opción durante todo el año", dijo, añadiendo que los uniformes donados pueden encontrar "nuevos hogares".

Así que por ahora, los padres de Peterborough pueden respirar un poco más tranquilos, sabiendo que lo único que se estirará este septiembre podría ser las costuras de un blazer heredado.