En un acontecimiento que solo tendría sentido en el año de nuestro señor 2025, Michael Cohen —el hombre que una vez comparó a Donald Trump con un mafioso y testificó en su contra— ha presentado ahora al presidente en su programa de radio de la ciudad de Nueva York, con el éxito de R&B de los 70 'Reunited' sonando de fondo. Por qué no, ¿verdad? Cohen, quien admitió a CNN que ha solicitado formalmente un indulto por sus crímenes de 2018, colmó a Trump de elogios, y Trump, siempre el alma perdonadora (cuando le conviene), dijo que Cohen fue 'utilizado como arma' y respetó su retractación. Los dos también encontraron tiempo para reabrir el caso de las elecciones de 2020, con Trump aparentemente admitiendo tácitamente que perdió — lo cual, para él, es prácticamente una confesión.

La Casa Blanca enfrentó nuevas preguntas sobre si la ayudante más cercana de Trump, Natalie Harp, tenía acceso a secretos de gobierno sin autorización de seguridad. Mientras tanto, Melania Trump abrió un evento en el Jardín de las Rosas con un chiste sobre su falta de apariciones públicas, mientras su esposo miraba con toda la atención de un hombre desplazándose por Twitter.

En otras noticias, el USS Doris Miller —nombrado en honor a un marinero negro que heroicamente disparó contra aviones japoneses en Pearl Harbor— podría ser renombrado como USS Donald Trump, porque la marina está considerando borrar el nombre de Miller para complacer al comandante en jefe. Esto ocurre una semana después de que Trump ordenara reemplazar las catapultas electromagnéticas del barco por unas de vapor, porque ¿por qué modernizar cuando puedes retroceder?

Un graduado universitario de 21 años estaba detrás de un sitio web anónimo que difundió encuestas electorales falsas en Wisconsin, Nevada y California. El sitio, Median Strategies, cerró después de que surgieran preguntas. Y en California, la progresista Aisha Wahab ganó una elección especial para el Congreso, sobreviviendo a una ráfaga de anuncios de ataque de Super PAC que gastaron casi 6.4 millones de dólares para apoyar a su oponente. Wahab lo llamó 'interferencia electoral' — lo cual parece acertado.

La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, provocó indignación al comparar los camiones de tacos con campamentos de personas sin hogar durante un debate, sugiriendo que los vendedores ambulantes deberían mudarse a restaurantes con local físico. Porque nada dice 'LA' como odiar los tacos. El comentario provocó comparaciones con la advertencia de un partidario de Trump en 2016 sobre 'camiones de tacos en cada esquina', lo que al menos muestra consistencia en las malas ideas.