Dino J Martins, un entomólogo y biólogo evolutivo que pasó su juventud en el oeste de Kenia maravillándose con los escarabajos peloteros y los regalos nupciales de las mariposas, ahora ha centrado su atención en las criaturas más despreciadas del mundo: los parásitos. En su nuevo libro, "Criaturas ocultas: Sanguijuelas lujuriosas, moscas bot tímidas y el maravilloso mundo de los parásitos que moldea la historia", Martins argumenta que los parásitos no son solo villanos, sino actores esenciales en la biodiversidad y la evolución. Señala que una de cada tres personas alberga un nematodo parásito en un momento dado, incluyendo lombrices intestinales que "tienen sexo con frecuencia y vigorosamente" en nuestros intestinos. A pesar de nuestra obsesión moderna con la esterilización, Martins sugiere que cierta exposición a los parásitos podría en realidad estimular la inmunidad. Advierte que los esfuerzos por erradicarlos son inútiles debido a la selección natural, lo que lleva a una "carrera armamentista a largo plazo entre humanos y lombrices intestinales". El libro, publicado este mes, se basa en sus encuentros en África Oriental, Nueva York, Borneo y parques de Londres, con el objetivo de mostrar que incluso las criaturas más repugnantes tienen adaptaciones increíbles.