La violencia contra las mujeres y las niñas, en todas sus múltiples formas -físicas y mentales, descaradas e insidiosas- es un desafío global. Se remonta a milenios atrás y, últimamente, ha sido turboalimentada por la tecnología, que ofrece a los abusadores nuevas formas de avergonzar, acosar y vigilar a las víctimas. ¿Qué se necesitaría para erradicarla?

El primer ministro de Escocia, John Swinney, quiere descubrirlo. Hoy, presentará su programa de gobierno (el equivalente en Holyrood al discurso del Rey), y Swinney sorprendió a muchos al comprometerse a poner fin a la violencia contra las mujeres en el centro de las ambiciones de su gobierno para el próximo año y más allá.

En otras noticias: equipos de rescate de Nepal y el Tíbet trabajan para llegar a más de 900 trabajadores de una central hidroeléctrica desaparecidos, que se cree están atrapados bajo tierra después de devastadoras inundaciones repentinas. Se espera que la nueva campaña de sanciones de Irán contra Estados Unidos empuje a muchos iraníes a una pobreza más profunda mientras la inflación de alimentos se dispara. El Museo Británico acogió en privado al fundador de Palantir, Peter Thiel, para una visita privada del tapiz de Bayeux. Los países están legalmente obligados a considerar reparaciones por el comercio transatlántico de esclavos y abordar la discriminación racial heredada, ha dicho un comité de la ONU. Y un jurado de Las Vegas declaró culpable al ex líder de la pandilla South Side Compton Crips, Duane Keith Davis, del asesinato de Tupac Shakur, cerrando el caso casi 30 años después de que el rapero fuera abatido a tiros.