La respuesta londinense al High Line de Nueva York, el Camden Highline, ha sido cancelado sin miramientos tras casi una década de planificación, víctima de la crisis económica del Reino Unido y la inminente crisis energética de 2026. El proyecto, que pretendía transformar un viaducto ferroviario en desuso en un parque elevado de casi una milla desde Camden hasta King's Cross, con vegetación para mariposas, abejas y pájaros, ha sido suspendido indefinidamente.
Los organizadores citaron el aumento de los costes de construcción y la reducción de la capacidad de financiación, señalando que el proyecto no es viable en el clima económico actual. El Camden Highline se inspiraba en el High Line de Nueva York, que abrió en 2009 y a su vez se inspiró en la Coulée Verte de París. Simon Pitkeathley, director ejecutivo del grupo, expresó su gratitud a los 1.200 donantes, los 530 escolares que participaron en talleres y los miles de participantes en visitas guiadas, disculpándose por que la ambición resultó ser "un paso demasiado largo". Richard Terry, presidente del patronato, aseguró que los planes del proyecto se conservarán como una "cápsula del tiempo", esperando tiempos mejores para ser despertados.