Es difícil hablar del nuevo Dell XPS 13 sin mencionar al MacBook Neo. Decir que se inspira en las decisiones de su rival sería quedarse corto, ya sea en el tipo de procesador, la calidad de la pantalla o la cantidad de memoria. Es prácticamente un acto de tributo, pero uno que quizás valga la pena el precio de la entrada.

Pero no pienses que eso es malo. El Dell XPS 13 se siente diferente a otros portátiles Windows que puedes comprar por $700 (o $900 por la mejor configuración), y mucho de eso es para mejor. Sí, tenemos algunos reparos con la configuración inicial, porque claro que los tenemos, pero tampoco podemos negar lo que lo hace tan convincente y único, incluso entre los mejores portátiles que puedes comprar. Es como el niño empollón que copia la tarea del chico genial pero le añade su propio estilo; no puedes evitar respetar el esfuerzo.

El MacBook Neo hizo una cosa muy bien: traducir lo que la gente ama de los MacBooks en un paquete de $700 (o $600 en el momento en que se anunció). En cuanto a las cosas que puedes tocar y sentir, el MacBook Neo es igual de premium que un MacBook Air. Los materiales del chasis, la calidad del teclado y el trackpad, y el calibre de la pantalla, nada de eso tiene el tufillo de "dispositivo barato". Hay más en la historia del MacBook Neo que eso, pero se nota que así es como Apple tomó decisiones sobre qué características recortar o comprometer. Y ahora Dell ha tomado ese manual y lo ha seguido, para bien o para mal. Spoiler: es mayormente para bien.