Un informe oficial ha confirmado que el secretismo de la Guerra Fría fue un factor importante en el manejo caótico de los registros médicos de los veteranos de pruebas nucleares, porque nada dice 'transparencia' como un programa gubernamental que casi acaba con el mundo. El Ministerio de Defensa (MoD) publicó el informe tras años de campañas de los veteranos, que han intentado acceder a los registros de análisis de sangre y orina realizados durante el programa de pruebas nucleares del Reino Unido entre 1952 y 1967. Hasta 25.000 militares, científicos y civiles participaron en pruebas en lugares como Australia e islas del Pacífico. El informe señala que nunca ha existido un sistema centralizado de registros, en parte porque el Ejército, la Marina y la RAF estaban gestionados por departamentos separados hasta 1964, y que las preocupaciones de seguridad nacional influyeron en lo que se registró. En un giro burocrático digno de una novela de Kafka, algunos registros pudieron haber sido destruidos inadvertidamente en 2023 debido a 'metadatos incorrectos': 34 registros médicos de la RAF fueron triturados automáticamente porque las fechas de nacimiento figuraban como 1800 o 1900, lo que hacía que el personal tuviera más de 100 años. Andy Burnham, en su primer discurso desde la reelección, respaldó el llamado de los veteranos a un 'tribunal especial'. El MoD mantiene que las tasas generales de mortalidad y cáncer entre los veteranos de pruebas nucleares son similares a las de otros militares, pero veteranos como Brian Unthank esperan que el informe sea 'un total lavado de cara'.