El gigante de los chips Nvidia ha vuelto a pulverizar sus propios récords, reportando ingresos en el primer trimestre de 81.600 millones de dólares (60.700 millones de libras), un 85% más interanual, y un beneficio neto que se ha más que triplicado hasta los 58.300 millones. La empresa, que suministra chips a OpenAI, Meta y prácticamente a todo desarrollador de modelos de IA con pulso, parece haber encontrado el truco para un crecimiento infinito.

El CEO Jensen Huang declaró en una conferencia con analistas que "la demanda se ha vuelto parabólica", añadiendo que "la era de la IA agente ha llegado". La compañía prevé que el gasto en infraestructura de IA alcance entre 3 y 4 billones de dólares anuales para finales de la década. Hasta aquí, todo récord.

Sin embargo, las acciones de Nvidia cayeron un 1,6% en las operaciones posteriores al cierre. Los analistas sugieren que los inversores simplemente se han acostumbrado a que la empresa obtenga el equivalente financiero de una puntuación perfecta cada vez. "Es una ley de grandes números", explicó Ruth Foxe-Blader de Citrine Venture Partners. "Nvidia representa el 8% del S&P 500. A menos que haya una creencia en un crecimiento parabólico continuado, es difícil emocionarse mucho".

Victoria Scholar de interactive investor ofreció un diagnóstico más poético: "Los inversores compraron el rumor, vendieron el hecho: las acciones ya habían subido antes de los resultados". También señaló las crecientes preocupaciones sobre la competencia, ya que los hiperescaladores desarrollan sus propios chips. Porque nada dice "rendimiento máximo" como una caída del 1,6% en un trimestre en el que triplicaste tu beneficio.