Después de tres años de calor récord, este se perfila como otro abrasador. ¿Aire acondicionado? No va a desaparecer. La Agencia Internacional de la Energía proyecta que el número de unidades de aire acondicionado se triplicará para 2050.

Eso es bueno para la salud —un estudio de Lancet estimó que el aire acondicionado evitó casi 200,000 muertes prematuras solo en 2019— pero malo para el planeta. El frío artificial ya representa el 7% del consumo mundial de electricidad y el 3% de las emisiones de gases de efecto invernadero, y si se eliminan incorrectamente, las unidades pueden filtrar refrigerantes con un potencial de calentamiento global mayor que el del dióxido de carbono.

Sintiendo el calor, varios científicos y startups esperan impulsar la refrigeración de estado sólido, que actualmente se usa a pequeña escala para cosas como minineveras, baterías de vehículos eléctricos y algunas computadoras para juegos de alta gama.