Fenway Sports Group, los amos de Boston que mandan en el Liverpool FC, están negociando la venta de un 30% de participación a un consorcio liderado por el expropietario del QPR, Amit Bhatia, y respaldado por su suegro Lakshmi Mittal, el multimillonario magnate indio del acero que, se supone, tiene suficiente calderilla debajo del colchón. The Guardian entiende que hay una oferta de unos £1.350 millones sobre la mesa, valorando el club en unos frescos £4.500 millones, una cifra que hace que las fuentes de la industria se atraganten con el té, aunque aparentemente está en línea con acuerdos recientes.

FSG confirmó las negociaciones en un comunicado al Financial Times, señalando que el consorcio ha expresado interés en una "inversión minoritaria estratégica". Las conversaciones llevan tres meses, que es más o menos lo que se tarda en contar la fortuna estimada de Mittal de unos £23.000 millones. FSG compró el Liverpool por £300 millones en 2010, así que si esto sale adelante, se habrán embolsado una buena tajada, espectacular incluso para los estándares de gente que ya posee los Boston Red Sox y los Pittsburgh Penguins.

La valoración, aunque levanta cejas, sigue un precedente: el Chelsea se vendió por £4.250 millones hace cuatro años (aunque £2.500 millones fueron a parar a una cuenta bancaria congelada, que es otra historia), y el 25% de Sir Jim Ratcliffe del Manchester United en 2024 valoró ese club en £4.300 millones. Para demostrar que va en serio, Bhatia renunció como director del QPR después de 19 años, diciendo que el club era "una parte profundamente importante de mi vida", que es una forma elegante de decir que se pasa a cosas más grandes y más rojas.

Mientras tanto, el Liverpool está en EE. UU. para una gira de pretemporada bajo el nuevo entrenador Andoni Iraola, comenzando con un partido contra el Sunderland en Nashville el sábado. No hay noticias de si los nuevos inversores exigirán una parte de los beneficios de los puestos de comida.