Anthropic, la empresa de IA que no para de encontrar nuevas formas de hacernos cuestionar nuestro lugar en la cadena alimenticia económica, ha creado un mercado clasificado donde agentes de IA representaban tanto a compradores como a vendedores, cerrando tratos reales por bienes reales y dinero real.
La empresa admitió que esta prueba —que llamó Proyecto Deal— era solo "un experimento piloto con un grupo de participantes autoseleccionados" de 69 empleados de Anthropic a quienes se les dio un presupuesto de $100 (pagado mediante tarjetas de regalo) para comprar cosas a sus compañeros. O sea, básicamente una versión ligeramente más burocrática de un amigo invisible en la oficina, pero con algoritmos.
No obstante, Anthropic dijo que estaba "sorprendida por lo bien que funcionó el Proyecto Deal", con 186 tratos cerrados, por un valor total de más de $4,000. Lo cual es un testimonio de las habilidades de negociación de la IA o una prueba de que los empleados de Anthropic tienen muchos juguetes de escritorio poco usados y viejos USB que están dispuestos a vender.
La empresa dijo que en realidad ejecutó cuatro mercados diferentes con distintos modelos —uno que era "real" (donde todos estaban representados por el modelo más avanzado de la empresa, y los tratos se cumplían después del experimento) y otros tres para estudio. Porque nada dice rigor científico como dejar que tus compañeros se queden con el botín que regatearon.
Al parecer, cuando los usuarios están representados por modelos más avanzados, obtienen "resultados objetivamente mejores", dijo Anthropic. Pero los usuarios no parecían notar la disparidad, lo que plantea la posibilidad de "brechas de calidad de agente" donde "las personas en el lado perdedor podrían no darse cuenta de que están peor". En otras palabras, la versión IA de ser estafado en un concesionario de coches usados y dar las gracias al vendedor.
Además, las instrucciones iniciales dadas a los agentes no parecían afectar la probabilidad de venta ni los precios negociados. Lo que sugiere que, al igual que los humanos, los agentes de IA o tienen un instinto natural para regatear o simplemente ignoran por completo sus documentos informativos.