Guepardos obligados a cruzar ríos turbulentos, búhos azotados por tormentas: el tono de este vistazo a cómo el clima extremo afecta a los animales es todo un poco de película de desastres. Sutil, no lo es.

Tienes un cuello grueso y pantorrillas mal definidas, vives en Dakota del Sur con tu pareja inepta y tus cinco hijos inexpresivos. Eres un búho. Tus días consisten en largos períodos de nada, interrumpidos por repentinos estallidos de terror inimaginable. Coyotes, tejones y serpientes están empeñados en reducir tu pico a mermelada.

Pero es el clima lo que representa la mayor amenaza. Específicamente, grita 'Fuerza de la Naturaleza', son las "TORMENTAS MONSTRUOSAS" que retumban siniestramente por las praderas, cada una de las cuales te obliga a ti y a tu familia a escabullirse en tu madriguera, donde permanecerán con las espaldas temblorosas contra la pared, piernas abiertas y calzones esponjosos revoloteando, como vizcondes ansiosos en la corte de Carlos II. ¿Sobrevivirás? ¿O serás destripado por las "bombas de racimo de tornados" que giran con frecuencia creciente en el medio oeste?