Si es a principios de agosto, debe ser la serie anual de Celebrity Hunted en ayuda de Stand Up to Cancer. La docena de famosos debe evitar ser capturada durante dos semanas, un tiempo más corto del que se exige a los civiles. ¿Es porque las agendas de los famosos están más llenas o sus cerebros más vacíos? Al final de los primeros episodios, la respuesta se está volviendo dolorosamente clara.

Los concursantes, trabajando en seis parejas, incluyen al último vodevilista de Gran Bretaña, Brian Conley ("¡Soy como una esponja enroscada!") y su hija Lucy ("¡Papá, deja de ser gracioso!"), los hermanos presentadores de propiedades de televisión - una especie de híbrido infernal - Scarlette y Stuart Douglas, además de las cómicas Jen Brister y Laura Smyth. En un juego donde la previsibilidad es el mayor predictor del fracaso, pueden tener el mejor plan. "Simplemente no voy a tomar mi TRH durante una semana y veamos qué pasa", dice Jen.

Esta casi hora de salvajismo espumoso, en ayuda de Stand Up to Cancer, es un caos total, intercalado con videos de concienciación llenos de dignidad y gracia. El contraste es discordante, como un coche de payasos estrellándose contra un servicio conmemorativo. Pero si esta gente puede burlar a nuestra seguridad nacional, estamos todos en problemas. Celebrity Hunted se emite en Channel 4.