Alemania ha registrado hoy un nuevo récord de temperatura, apenas un día después de registrar su día más caluroso de la historia. El Servicio Meteorológico Alemán registró 41,5°C en Drewitz, Sajonia-Anhalt, superando los 41,3°C del día anterior en Saarbrücken. Berlín rompió su propio récord con 39,2°C en Tempelhof, lo que llevó a la policía a desplegar cañones de agua -normalmente usados para control de disturbios- para rociar a los ciudadanos en la Puerta de Brandeburgo. Ya han usado 9.000 litros de agua. Mientras tanto, el Instituto Meteorológico Danés reportó 37°C al norte de Aarhus, la temperatura más alta desde que comenzaron las mediciones en 1874. El récord anterior de Dinamarca de 36,6°C al norte de Odense ya había superado el récord de 1975. Rumanía emitió una alerta roja por calor extremo de lunes a miércoles, sumándose a Eslovaquia (que registró su noche más cálida de la historia con 26,3°C), la República Checa, Hungría y Moldavia. En el Reino Unido, un adolescente y dos hombres se ahogaron, elevando a cinco el número de ahogados por la ola de calor. Los expertos advierten que los glaciares suizos podrían perder enormes cantidades de hielo, y se espera que la nieve y el hielo se derritan por completo para el lunes, el segundo día más temprano de pérdida de glaciares registrado. Los científicos afirman que la ola de calor habría sido prácticamente imposible sin el cambio climático causado por el hombre, haciendo que las temperaturas nocturnas sean 100 veces más probables que hace dos décadas. Más de 700 vuelos se retrasaron en Heathrow y Gatwick debido a tormentas eléctricas relacionadas con el calor. Activistas climáticos en Berlín planean una protesta contra la dependencia del gobierno de los combustibles fósiles, porque nada dice 'refréscate' como una manifestación cuando todavía hay 32°C.