Cuando Alessio Mamo empezó a tomar fotos hace 18 años, estaba más interesado en la estética. Luego, un naufragio en 2013 frente a Lampedusa que mató a más de 250 migrantes eritreos le enseñó el poder de la cámara para documentar la injusticia social. Ahora enfoca su lente en niños como Manal, una niña de 12 años que sufrió graves quemaduras en brazos y rostro por la explosión de un misil en Irak. Sin embargo, como señala Mamo, 'en muchos aspectos parecía una niña normal y corriente'. Porque nada dice 'normal' como recuperarse de heridas de guerra en un hospital. El proyecto de Mamo, El Hospital de Todas las Guerras, se centra en pacientes del hospital Al-Mowasah de Médicos Sin Fronteras en Amán, Jordania, un lugar donde la infancia y el conflicto chocan de las maneras más anormales.