Paolo Maldini y Leonardo han renunciado a sus cargos en la federación italiana de fútbol, apenas 16 días después de que el primero asumiera el puesto. Vaya luna de miel más corta. Maldini fue nombrado director técnico el 11 de julio para rescatar a la selección nacional tras no clasificarse para una tercera Copa del Mundo consecutiva. Trajo a Leonardo como su asesor, pero ambos han salido por piernas después de que el nombramiento de Andrea Pirlo como entrenador principal se viniera abajo.

Pirlo era la primera opción de Maldini para el puesto, pero los vínculos del excentrocampista con la casa de apuestas rusa Fonbet provocaron una feroz oposición. Pirlo anunció el lunes en Instagram que 'ya no era el candidato', dejando a la federación sin una estrategia clara y a un nuevo presidente, Giovanni Malagò, enfrentando una crisis inmediata. La selección italiana está en su punto más bajo en 40 años, con eliminaciones tempranas europeas para los clubes italianos y otro fracaso mundialista. Los candidatos ahora vinculados incluyen a Roberto Mancini, Thiago Motta y Antonio Conte, porque nada dice 'reconstrucción' como reciclar los mismos nombres de siempre.