Jaguar Land Rover (JLR) está eliminando cientos de empleos, porque nada dice recuperación como decirle a la gente que busque trabajo en otro lado. La empresa dice que menos de 300 empleados se verán afectados, con la promesa de “apoyar a los colegas afectados” y ofrecer salida voluntaria anticipada, lo que en lenguaje corporativo significa “te ayudaremos a hacer las maletas”.

Esto ocurre después de un ciberataque en septiembre de 2025 que paralizó toda la fabricación durante cinco meses, lo que significa que ni un solo vehículo salió de la línea de montaje. Ese pequeño desliz en internet le costó a JLR unos 1.900 millones de libras y provocó una caída del 27% en la producción. También hizo que la producción de automóviles en el Reino Unido alcanzara un mínimo de 70 años en septiembre, porque aparentemente una empresa puede hundir las estadísticas de toda una industria.

JLR emplea a unas 30.000 personas en el Reino Unido, con otras 10.000 en el extranjero. Los recortes se dirigen a puestos asalariados y de gestión; el personal de la línea de producción está a salvo, por ahora. La empresa también planea reducir 1.700 millones de libras en costes en los próximos años a través de materiales, garantías y costes fijos, porque nada dice “marca de lujo” como los recortes presupuestarios.

En un comunicado, JLR dijo que está “transformando nuestro negocio para mejorar la toma de decisiones y el rendimiento”. Nos lo creeremos cuando los coches se construyan de verdad.