Abernethy: Ha sido un período de angustia y gratitud, lamentando el paisaje carbonizado y manteniéndose lejos de casa cuando el humo se acercaba demasiado. En Cairngorms, partes del páramo llevan más de tres semanas en llamas, porque aparentemente la naturaleza decidió poner a prueba nuestra resiliencia con una larga y humeante ronda de resistencia.

Muchos lugares que normalmente están a un paseo casual ahora están prohibidos. Grandes extensiones de páramo que deberían estar moradas de brezo, con sotobosques densos de arándanos, pinos ancianos y árboles más jóvenes, están ahora carbonizados y negros. En algunos puntos, el fuego ha quemado hasta el sistema de raíces de los árboles y la capa de turba, donde puede arder lentamente durante semanas, porque ¿por qué no añadir una secuela de combustión lenta al infierno?

El período ha sido de incertidumbre y desesperación. La autora nunca olvidará el día en que el viento cambió de dirección y una enorme columna de humo se elevó detrás de los árboles justo al otro lado de su casa. Esperaron para ver si serían evacuados, reuniendo pasaportes, documentos importantes, medicinas y empacando una bolsa con ropa. Cuando se aconsejó a los residentes del cercano Nethy Bridge que evacuaran, se quedaron con un amigo justo fuera del perímetro durante la noche, algo que nunca imaginaron tener que hacer, pero bueno, nuevas experiencias en la era de la crisis climática.